Herbert Mujica Rojas

29-5-2017
En junio del 2016, en los últimos días de la nefasta gestión de Boris Potozén como titular de la Superintendencia Nacional de Migraciones, se anunciaba así con alborozo y triunfalismo:
“Exito rotundo. El pasaporte electrónico peruano, emitido por la Superintendencia Nacional de Migraciones, ha ganado el premio al mejor documento de identidad del 2016, otorgado en la High Security Printing Latinoamérica, evento que año a año reúne a representantes de diversas organizaciones de la región vinculadas a la emisión y producción de documentos gubernamentales de carácter oficial, y que es organizado por Reconnaissance International, entidad líder a nivel mundial en el manejo de información sobre la industria de los documentos de identificación personal.
El documento de viaje peruano, producido por el consorcio Imprimerie Nationale – Gemalto y emitido por Migraciones desde el 25 de febrero pasado, fue distinguido por su seguridad. La premiación se llevó a cabo el 21 de junio en México D.F., durante la quinta reunión de la High Security Printing Latinoamérica, a la que asistió como invitado el Superintendente Nacional de Migraciones, Boris Potozén Braco, quien recibió el galardón a nombre de Migraciones. A la mencionada conferencia asistieron más de 280 delegados y representantes de más de 200 organizaciones.
“Para el Perú es motivo de gran satisfacción recibir este reconocimiento, producto del esfuerzo, dedicación y trabajo de manera sostenida para tener un documento de viaje seguro y que nos permita movilizarnos por el mundo también con total seguridad”, señaló el Superintendente Potozén al momento de recibir el galardón.
El premio ganado por el pasaporte electrónico peruano obedece a la aplicación de la política de viaje seguro implementada por el Gobierno Peruano a través de la Superintendencia Nacional de Migraciones, organismo adscrito al Ministerio del Interior.
Para el premio también estuvieron nominados el pasaporte electrónico colombiano y el DNI electrónico uruguayo, entre otros documentos de identidad de la región. Asimismo, en la reunión se debatieron temas relacionados a los desafíos que enfrentan las entidades emisoras, a las innovaciones tecnológicas con las que se producen los documentos y a los elementos de seguridad de los mismos.” https://www.migraciones.gob.pe/index.php/pasaporte-electronico-peruano-gana-premio-al-mejor-documento-de-identidad-de-latinoamerica-del-2016/
¿Fue verdad tanta belleza?
Hay un dato importante: Potozén terminaba su gestión y el escándalo de las colas y multitudes inmensas protestando por la falta de atención en Migraciones ya habían hecho noticia pesarosa en Lima. ¡Ni que se diga en provincias donde todo era cero completo!
Entonces ocurrió lo que la nota de Migraciones afirma. Pero luego se supo que Perú había competido en carrera de un solo caballo, es decir: ¡nadie más estuvo en la partida! Fue inevitable que el premio se otorgara como ocurrió. En otras circunstancias habría sido motivo de júbilo, pero el oportunismo descarado fue inocultable.
Boris Potozén fue el elemento operativo preciso del gobierno de Ollanta Humala para lograr que el monopolio franco-mexicano Imprimerie Nationale-Gemalto, se hiciera ganador de la buena pro de los pasaportes electrónicos en Migraciones. Hizo cuanto le fue posible, desde un convenio con OACI-ICAO que ¡jamás! había dirigido un proceso de e-pasaportes en ninguna parte del mundo, hasta conseguir que embajadores foráneos, metiches a no dudarlo, salieran a radios y periódicos a hablar maravillas del consorcio ganador. Cuanto se dice está afirmado desde muchísimos meses atrás y basta con revisar la luenga lista adjunta de artículos sobre este particular.
Para colmo de males hicimos conocer que el pasaporte electrónico, también entregado al monopolio Imprimerie Nationale-Gemalto, en Cancillería violaba sus propios términos de referencia en cuanto a seguridad y otras normas técnicas. No sólo escribí el detalle sino que denuncié ante la Contraloría General de la República y la Fiscalía Anticorrupción un escandaloso y jamás negado sobreprecio de casi US$ 16 millones de dólares en Relaciones Exteriores.
Como supuestamente el premio de High Security Printing, entidad que debe haber sido sorprendida, honraba la seguridad del pasaporte electrónico peruano y que fue tan publicitado por Potozén y compañía, como un mérito, no se condicen con lo acontecido en protestas, notas periodísticas, radiales y televisivas, sólo cabe un camino elegante a la Superintendencia Nacional de Migraciones, hoy en manos directrices de Eduardo Sevilla: ¡devolver la presea y sanseacabó con esta historia tan teñida de maniqueísmos y de mentiras!
¿No cree la Superintendencia Nacional de Migraciones que así quedaría limpia de cualquier sospecha y para las futuras competencias?

